Walter Graf

Discurso conmemorativo celebrado por el Concejal del Gobierno Walter Graf
el 25 de noviembre de 2012 en el Cementerio Central de Viena

 
En memoria de Walter Nowotny
 
Estamos conmemorando al héroe de la aviación Mayor Walter Nowotny. Por eso, no es necesario ningún fondo de política o de ideología. Nos guiamos sólo por los hechos de la historia y rechazamos cualquier forma de dictadura, del extremismo, de la demagogia, de la violación de los derechos personales y de la incitación al odio.
 
Nuestro recuerdo se centra en un joven que nació en Gmünd (cerca de la frontera checa) y creció en Mistelbach (Baja Austria) que, siendo inteligente, enamorado de la tecnología y con talento en los deportes, tomó el único camino hacia la aviación que estaba abierto a él en 1939. Su carrera tuvo un gran éxito. El año 1943, se convirtió en el primero piloto de combate del mundo que lograba su 250ª victoria contra aviones enemigos. Después de dos victorias más, se le prohibió volar en algúnas salidas adicionales - muy en contra de su propia voluntad. Después de eso, estuvo a cargo de la primera escuadrilla alemana de aviones de combate Me 262 impulsadas por turbinas de jet. El 8 de noviembre de 1944, en un estado de excitación, Nowotny haciendo caso omiso de la prohibición que se le impuso, ascendió en su Me 262 sin escolta, derribó un avión de cuatro motores EE.UU. y eventualmente se convirtió en la víctima de dos Mustangs americanos. Su paracaídas se enredó en la unidad de cola de su avión en llamas que en su caída vertical al suelo enterró a Nowotny debajo y lo pusó a las puertas de la muerte. Nowotny debe su gloria, su aura simbólica y su mito exclusivamente, realmente exclusivamente, a su valor como soldado, y no a la política. Era un soldado de la Wehrmacht alemana y no cometió ningún crimen de guerra. No lanzó las bombas, pero impididó a los aviones enemigas que las lanzaran sobre las ciudades y los civiles. Él no estaba en un puesto de mando desde donde los soldados fueron enviados a una muerte sin sentido. Pero es cierto que luchó como un caballero en el aire, todo por su cuenta, y pusó su vida en peligro en cada salida contra el enemigo. Era, en una palabra, un héroe aviador impecable.
 
Aquí, en este cementerio, la paz debe prevalecer. Vemos nuestro deber conservar esta paz. Las hostilidades y la malicia, la deshonestidad, la calumnia, los juicios frívolos, la profanación de tumbas y perturbación de la paz de los muertos nada tienen que hacer aquí. Aquellos que han cometido o van a cometer tales actos serán castigados por Dios. Expresamos nuestro agradecimiento a la Asociación para el cuidado de la tumba del Mayor Walter Nowotny para la adquisición, restauración y re-construcción de la lápida. También damos las gracias al Ministerio del Interior de Austria por su decisión de mantener la ubicación actual de esta tumba de un guerrero.
 
La lápida renovada y re-erigida, en la superficie de la cual las huellas de vandalismo
del año anterior, lamentablemente, todavía son visibles
 
La fama de Nowotny es indiscutible. Lo que se debe discutir es cómo, después de tantas guerras que han tenido lugar desde 1945, se pueden evitar más guerras. Teniendo en cuenta más de 200 guerras y millones de víctimas humanas después de las dos guerras mundiales, hay que decir que la humanidad no ha aprendido absolutamente nada. Por lo tanto nuestra llamada es: dejar el armamento militar, y en lugar de esto, luchar contra la pobreza y el hambre. Resolver conflictos sin violencia, reconocer el derecho de la gente a pensar de manera diferente y renunciar a toda avidez por el dinero, el poder, la adquisición de la tierra, las materias primas, la distribución desigual de la riqueza, los beneficios de guerra y mentiras. Y vamos a dar a Nowotny descanso en su tumba.
 
Doy las gracias a todos los conciudadanos patriotas que se unieron a nuestra fiesta de conmemoración como testigos o por compasión o porque se sienten obligados a su país de origen. ¡Y viva nuestra Patria Austria!